MISSION, KS — 29 de enero de 2026 — (NOTICIAS NEWSWIRE) — Millones de estadounidenses viven con baja visión, una discapacidad visual que puede convertir momentos cotidianos como reconocer la cara de un amigo al otro lado de la calle, leer una receta o revisar un mensaje de texto, en desafíos inesperados.
La baja visión no es una parte natural del envejecimiento, aunque las afecciones que la causan se vuelven más comunes con la edad.
Ya sea que la baja visión le afecte a usted o a un ser querido, el Mes de Concientización sobre la Baja Visión es el momento perfecto para examinarse los ojos para detectar signos de enfermedades oculares y tomar medidas para hacer la vida diaria más fácil.
Tenga en cuenta esta información del Instituto Nacional del Ojo para aprovechar al máximo su visión y mejorar su calidad de vida.
Comprender la baja visión
Es posible que tenga baja visión si no puede ver lo suficientemente bien para leer, conducir, reconocer caras, distinguir colores o ver pantallas con claridad.
Muchas afecciones oculares diferentes pueden causar baja visión, pero las causas más comunes son la degeneración macular relacionada con la edad, las cataratas, el glaucoma y la retinopatía diabética, una afección que puede causar pérdida de visión en personas con diabetes.
Los tipos más comunes de baja visión son:
- Pérdida de la visión central (no poder ver cosas en el centro del campo visual)
- Pérdida de la visión periférica (no poder ver cosas desde las zonas laterales de sus ojos)
- Ceguera nocturna (no poder ver con poca luz)
- Visión borrosa o nublada
Diagnóstico de la baja visión
Su médico puede revisar si tiene baja visión durante un examen de los ojos con dilatación de las pupilas. Este examen es sencillo y no duele. Él o ella le pedirá que lea letras que estén cerca y lejos y revisará si puede ver cosas en el centro y en los bordes de su visión.
Luego se utilizan gotas para los ojos para dilatar las pupilas y detectar otros problemas oculares, incluyendo afecciones que podrían causar baja visión.
La baja visión suele ser permanente, pero el uso de gafas, medicamentos o cirugía pueden ayudar con las actividades diarias o retrasar su progresión.
Vivir con baja visión
Si tiene baja visión, no está solo. Hay medidas que puede tomar para hacerle la vida más fácil.
En caso de pérdida leve de la visión, le puede ayudar hacer ajustes simples como utilizar luces más brillantes, usar gafas de sol con antirreflejo y usar lupas. Cambiar la configuración de su teléfono y computadora para aumentar el contraste, agrandar el texto o hacer que el dispositivo lea en voz alta también puede ayudar.
Si su pérdida de visión le impide realizar sus actividades cotidianas, consulte a su oftalmólogo sobre la rehabilitación visual. Estos servicios pueden brindarle habilidades y recursos para ayudarlo a administrar su vida diaria y mantener su independencia. Algunos ejemplos incluyen:
- Empleo y formación laboral
- Modificaciones ambientales, como mejorar la iluminación y el contraste
- Dispositivos y tecnologías de asistencia, como lupas, filtros y lectores de pantalla
- Estrategias adaptativas para la vida diaria y entrenamiento de habilidades para la vida independiente
- Apoyo emocional, como asesoramiento o grupos de apoyo
- Transporte y servicios domésticos
Encontrar los servicios y el apoyo de rehabilitación visual adecuados puede llevar tiempo, pero trabajar en colaboración con su oftalmólogo o su equipo de atención médica es un primer paso importante. Hable sobre sus necesidades y objetivos para vivir con su discapacidad visual para que puedan ayudarlo a identificar los mejores servicios para usted.
Para obtener recursos e información adicionales sobre la rehabilitación de la visión, visite nei.nih.gov/espanol/RehabVisual.
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Fuente: National Eye Institute